April 15, 2010 | Publicado por: kantoborgy Leído 30982 veces |
Ahora.
Suena una música que no conoces.
Lejos, al fondo, una fuerte línea de bajo, como de artillería.
La mente escarba y el alma busca. Te va a hacer daño, pero tu cerebro pide y tu cuerpo
aguanta.
Inhalación fuerte y profunda, microgramos que entran por tus pulmones. Los alvéolos
transmiten la sustancia a la sangre, y un tren eléctrico recorre tu espina dorsal. Parece
mentira…
Categoría:
Joaquín Carrasco
| | Comente el artículo














