Quien corta con echar el aliento escalofría pupilas de vidrio
enamoradas.
Mitilana nacida de un surco de la tierra,
mujer de líneas suaves,
miró como un dios guiñar el párpado.
E indujo al Hombre, descendiente del bandolero
Valmiki, en inmovilidad de un millar de años
para que se encontrara su cuerpo taladrado por los nidos
de los malos pensamientos.
Isabel León, As de Diamantes para las sortijas en manos de
los ladrones, escurridizas, fugitivas, tan inquietas como lágrimas
a la orilla de las pestañas. (Hace llorar el que no venga la
madre a darnos el último beso del día).
As de Diamantes, para cortarnos el respiro.
Poema dedicado a Isabel León
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