<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?>
<rss version="2.0">
  <channel>
    <title>Bípedos Depredadores</title>
    <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/</link>
    <description>La Muerte de Gea</description>
    <language>en-us</language>           
    <generator>Nucleus CMS v3.32</generator>
    <copyright>Â©</copyright>             
    <category>Weblog</category>
    <docs>http://backend.userland.com/rss</docs>
    <image>
      <url>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog//nucleus/nucleus2.gif</url>
      <title>Bípedos Depredadores</title>
      <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/</link>
    </image>
    <item>
 <title>BOSQUE ENCANTADO (III)</title>
 <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=898</link>
<description><![CDATA[	<p>Lovochancho entre la muchedumbre de la Plaza Grande, pasa como un individuo grave, patea la ciudad vieja con prosa. Lester González afirma que éste se muestra como un natural de la urbe, -al contrario de Kantoborgy-, cuando serpentea por las callejas coloniales que Genaro Bustamante dice jamás va a abandonar, pues, es de la clase de ciudadanos que practican los principios fundamentales de la no-confusión, o sea se resiste a ser parte de los que confunden, en el laberinto callejero, su pasaje a la libertad interior.
</p>
	<p>Imaginando al Lovochancho montañero, le resulta una especie de pingüino tropical lovecraftiano, de cerca tan real como de lejos es ya un espejismo porque le parece inverosímil que se haya distanciado tanto de él. ¿Cómo un ser pícnico que en la ciudad no es más rápido que él, aquí es capaz de marcar una diferencia tan fácil? Por eso es que se le viene la figura de un pingüino gigante, avanzando torpemente entre las rocas de un acantilado de las islas Galápagos, pero una vez que salta al fondo marino es un rayo dentro de él y desaparece. Más de una vez anduvo en el casco histórico con Lovochancho, y, -si le piden nuevamente jurar-, juraría que se movía más rápido que aquél driblando mortales camino al café Madrilón. El curso del infierno citadino es ligero y entretenido, mientras acá se le hace tan difícil la tarea de ganar altura. Será que le está negado avanzar sin el propósito de juntar papel moneda para el elogio del paisano competitivo que le dice, con acento camaleónico: “mi hermano… mi hermano, he oído en las alturas de las torres del poder adquisitivo que a vos te está yendo muy bien”.</p>
	<p>Quedó tan atrás de Lovochancho que si alza a ver le da grima comprobar que esto de subir es relativo a los espacios y tiempos que el hombre libre está en capacidad de crear fuera de la esclavitud del <i>Objetivo Específico</i>, ese que manda la manoseada realidad del goce de lo perecible, el único modelo de desarrollo personal que predica y persigue el principal de Ecuainforme S. A. Así ha venido sometiendo al espíritu debilitado del Chico Silencio, el que en horas de bacanal saca a relucir su “yo acuso”. Hay momentos de achispamiento en el que domina el sueño postergado de ser un campesino casi feliz, al calor de la compañía de una mujer hecha a su ambiente; si sacase un anuncio por el periódico, en los clasificados para los <i>corazones solitarios</i>, pondría uno así: “Busco campesina de cuerpo prieto, poseedora de los aromas naturales del mangle, sufrida y con imaginación”. Sin hacerlo público ha encontrado muchachas citadinas que voluntariamente se han calzado esos aires de campesina que él les solicitó, bajo estricta confidencialidad mutua. Ya, en su domicilio, la ingesta del vino Caravasar ayudó a las elegidas para hacer la noche de los placeres de mantel largo de una pasión efímera.</p>
	<p>La mujer que colabora con su simulacro de amor es una Pastora Jiménez de ocasión, alguien que viene predispuesta a gozar con la metamorfosis del insensible mercader en un caballero de rica cosecha íntima, poético, quien le regala una noche de delicias árabes, y le participa con largueza del proyecto de vida que surge a la luz cada vez que el hombre rinde homenaje a Baco sacrificando en honor de éste una ilusión de doncella: “Uno de estos días doy el golpe y me retiro a hacer una vida de campesino campante, y pronto, Pastora Jiménez, me verás paseando con mis mastines por cañadas, prados y bosques, ya siendo un maestro de los cultivos hidropónicos. Seré un granjero autosuficiente para que de los productos de la huerta se sirva la mayor parte de mi mesa vegetariana, he de hartarme de golosinas: champiñones al ajo y de babacos en su miel, y los días de guardar sacrificaremos al pavo borracho. Tengo información inteligente de una tierra prometida, un suelo que vale lo que no rinde nunca el oro negro, humus precioso que me hará dueño de una parcela de <i>El Dorado</i>… ¿Por qué no voy a tener derecho a una estancia original y pasible, como la de esos subvencionados de los dioses, acaso soy menos que los favorecidos Kantoborgy y compañía?”.</p>
	<p>Juan Arias Bermeo<br />
<a href="http://lovochancho.com">Fuente</a></p>
<br/><br/>tags: <a href="http://technorati.com/tag/Bosque+encantado," rel="tag">Bosque+encantado,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Baco," rel="tag">Baco,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Pastora+Jiménez," rel="tag">Pastora+Jiménez,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Genaro+Bustamante," rel="tag">Genaro+Bustamante,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Lester," rel="tag">Lester,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Lovecraft," rel="tag">Lovecraft,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Plaza+Grande," rel="tag">Plaza+Grande,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Lovochancho," rel="tag">Lovochancho,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Kantoborgy," rel="tag">Kantoborgy,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Café+Madrilón," rel="tag">Café+Madrilón,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/vino-Caravasar," rel="tag">vino-Caravasar,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Chico+Silencio," rel="tag">Chico+Silencio,</a>, <a href="http://technorati.com/tag/El+Dorado" rel="tag">El+Dorado</a>]]></description>
 <category>Juan Arias Bermeo</category>
<comments>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=898</comments>
 <pubDate>Thu, 2 Jul 2009 08:09:59 -0500</pubDate>
</item><item>
 <title>Cotopaxi</title>
 <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=897</link>
<description><![CDATA[	<div style="text-align: center">Seracs y Fauna</div>
<div style="text-align: center"><img src=http://www.bipedosdepredadores.com/leonardo_salvador_vivar_ayora/cotopaxi/lsva_cotopaxi_23.jpg alt=SERAC COTOPAXI  ecuador></div>
	<div style="text-align: center"><img src=http://www.bipedosdepredadores.com/leonardo_salvador_vivar_ayora/cotopaxi/lsva_cotopaxi_24.jpg alt=SERAC COTOPAXI  ecuador></div>
<BR><br />
<div style="text-align: center"><img src=http://www.bipedosdepredadores.com/leonardo_salvador_vivar_ayora/cotopaxi/lsva_cotopaxi_25.jpg alt=GRIETA COTOPAXI  ecuador></div>
<BR><br />
<div style="text-align: center"><img src=http://www.bipedosdepredadores.com/leonardo_salvador_vivar_ayora/cotopaxi/lsva_cotopaxi_26.jpg alt=CURIQUINGUE COTOPAXI  ecuador></div><div style="text-align: center">Curiquingue</div>
	<div style="text-align: right"><b>Leonardo Vivar Ayora</b></div>
<sup><br />
<div style="text-align: right"><a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Leonardo+Vivar" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Leonardo Vivar</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Volcan rel="tag" TARGET="_tags"><b>Volcab</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Andes" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Andes</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Glaciar" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Glaciar</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Grietas" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Grietas</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Seracs" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Seracs</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Ecuador" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Ecuador</b></a><br />
</DIV><br />
Parque Nacional Cotopaxi, Laguna de Limpiopungo<br />
</sup>
</p>
<br/><br/>tags: <a href="http://technorati.com/tag/COTOPAXI" rel="tag">COTOPAXI</a>, <a href="http://technorati.com/tag/SERAC" rel="tag">SERAC</a>, <a href="http://technorati.com/tag/GRIETA" rel="tag">GRIETA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/HIELO" rel="tag">HIELO</a>, <a href="http://technorati.com/tag/CURIQUINGUE" rel="tag">CURIQUINGUE</a>, <a href="http://technorati.com/tag/MONTAÑAS" rel="tag">MONTAÑAS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/NEVADOS" rel="tag">NEVADOS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/VOLCANES" rel="tag">VOLCANES</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ECUADOR" rel="tag">ECUADOR</a>, <a href="http://technorati.com/tag/COTOPAXI" rel="tag">COTOPAXI</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LATACUNGA" rel="tag">LATACUNGA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/RUMIÑAHUI" rel="tag">RUMIÑAHUI</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LAGUNA" rel="tag">LAGUNA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LIMPIOPUNGO" rel="tag">LIMPIOPUNGO</a>]]></description>
 <category>Fotos</category>
<comments>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=897</comments>
 <pubDate>Wed, 1 Jul 2009 06:30:00 -0500</pubDate>
</item><item>
 <title>Sierra Nevada</title>
 <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=896</link>
<description><![CDATA[	<p>He vuelto a la blancura dolorosa<br />
de las amadas cumbres,<br />
que guardaron con celo<br />
los días de la lejana juventud.<br />
Aquellas blancas cimas que escondían<br />
el milagro indeciso de un tiempo<br />
al que, en vano, persiguen mis palabras.
</p>
	<p>Porque entonces la vida era esconderse<br />
entre las blancas cotas de un milagro infinito<br />
y respirar el raro perfume de las cosas,<br />
en el reino sin nombre de las nieves efímeras.<br />
Y era sentir un mar de olas silbantes<br />
agitando las frágiles telas del corazón:<br />
la libertad, esa bandera, ese destino<br />
que ha soñado el insecto de fabulosos élitros,<br />
encerrado por la mano gigante<br />
en la pequeña caja de nácar…<br />
La libertad, su frescor en el rostro;<br />
la libertad al amparo de la inmensa oca blanca.</p>
	<p>Hoy contemplo estas crestas<br />
que fueron las almenas de la infancia remota.<br />
He seguido las huellas<br />
que dejaron mis plantas en la nieve<br />
y aspiro el aire ígneo<br />
donde aún vibra, misterioso y dorado, el pólen<br />
de las dudas de antaño.<br />
Nada ya se parece a la vieja quimera,<br />
tan sólo la nostalgia aviva el espejismo.</p>
	<p>Aquí en la cúspide,<br />
esquivo los puñales del frío<br />
y veo pasar las nubes hacia el ocaso hambriento.<br />
Ya nada permanece sino este frío que alumbra<br />
este gélido aliento de un titán dormitando.<br />
Aquí en la cúspide, miro hacia esos confines<br />
por donde se han perdido los días azarosos<br />
y las noches de fiesta con estrellas por techo,<br />
con estrellas errantes…</p>
	<p>A mis pies ya el armiño, pues volar no es posible,<br />
y la blanca locura de la nieve en el rostro.</p>
	<p>José Lupiáñez<br />
<a href="http://poemasde.net">Fuente</a>
</p>
<br/><br/>tags: <a href="http://technorati.com/tag/COLOMBIA" rel="tag">COLOMBIA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/POETAS" rel="tag">POETAS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/SIERRA" rel="tag">SIERRA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/NEVADA" rel="tag">NEVADA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/NEVADOS" rel="tag">NEVADOS</a>]]></description>
 <category>General</category>
<comments>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=896</comments>
 <pubDate>Tue, 30 Jun 2009 06:30:00 -0500</pubDate>
</item><item>
 <title>BOSQUE ENCANTADO (II)</title>
 <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=895</link>
<description><![CDATA[	<p>De antuvión, un hato de reses desciende por el bosque de árboles de papel para internarse en tropel por el pajonal; más abajo el verdor de los valles resume el agua de los últimos glaciares. Y el can atrás de los rumiantes, encendido por el deber y el prurito de expulsarles del jardín bajo las cumbres, cuales se tornarán borrascosas a partir del medio día, según los pronósticos de Kantoborgy.
</p>
	<p>Pincho se frena antes del pastizal y, abandonando a los bovinos que van al descampado, regresa a recibir las palmadas del amigo Lovochancho. “Vaya honores que me concedes, don Pincho; ya que estás otra vez conmigo harás el favor de no abandonarme tan rápido, sabes que nosotros ganamos altura a paso de tortuga laúd en tierra, pero al cabo avanzamos así que sigue acompañándome un buen trecho antes de que vayas a buscar al pata de lobo de tu amo. ¿Dónde andará el maldito?, ya debe de estar haciendo la travesía de la cañada que separa a los consortes Illiniza-Tioniza”.<br />
Bastante atrás, “botadito”, se mueve Lester González, su pachorra y desdén por hacer la cuesta hizo que lo vea harto ligero a Lovochancho, quien ya perdió adentrándose en el bosque que promete encantamientos. El próspero ejecutivo viene calzando sus flamantes botas alemanas de tracción para asenderear; “lindo par, igualitas a las chinas del matemático”, le había espetado con sorna Kantoborgy. “¿Chinas?, ¡son alemanas de cepa, carajo!, ¿no se nota?”, había replicado casi ofendido el hombre que se mueve en las colinas clase A del mundo competitivo. Se ha parado a contemplar sus botas con el mismo placer que le da ofrecer productos digitales de punta recién lanzados al mercado nacional, hasta podría decirle a otro: “Esto ya no es un lujo, mi doctor triple-X, es una necesidad para el hombre emprendedor”.</p>
	<p>Lester, con la experiencia que ganó en la excursión al Guagua, no hizo mención de intentar ir al paso de Lovochancho, no se diga a la velocidad ofensiva de Kantoborgy quien, en la ciudad, juraría no es tan potente y ganador como el principal de Ecuainforme S.A. cuando acorrala a la presa, a la que inmoviliza por el deseo que ésta tiene de adquirir lo que él tuvo el acierto de hacerle indispensable ante sus ojos. “Así es, mi hermano… mi hermano, le proporcionamos al doctor triple-X (no al doctor M. Puertas porque a ese yerbatero le ha dado por ser un reaccionario: ha reaccionado contra su propia ciencia) una dicha similar a los cuartos de hora de felicidad que inocula a sus creyentes el maestro Rabibuchi”.</p>
	<p>Las ralas ocasiones que ha podido observar al montañero andando en las calles de la urbe, le ha quedado la impresión que no pisa fuerte en la calzada, como si éste levitara para evitar contaminarse con una suerte que no es la suya. ¿Será que siendo su terreno natural lo irregular y escabroso, sus miembros inferiores no hallan resistencia en el pavimento y de esto que sus pies no ejercen agarre ni tracción terrena donde le es extremadamente fácil deslizarse o rodar con una fricción inapetente? Lovochancho si camina duro por el centro histórico de la capital; lo ha pillado “merodeando” en la Plaza Grande, y éste le ha dicho jocosamente que lo hace en aras de recabar información del sociólogo-psicólogo-autodidacta, Genaro Bustamante, sobre la metempsícosis dentro de la milla histórica; y de esto supone que el geómetra visitará, en promedio, unas cincuenta y seis veces al año el café Madrilón.</p>
	<p>Las ralas veces que se ha topado con Kantoborgy marchando por las avenidas (cuando ambos parecen inmersos en un mismo trajín metropolitano y se saludan en la calzada aparentando ser dos iguales que, hablando y gesticulando, se dirigen hacia algo importante dentro de las torres del furor crematístico), éste le ha venido intemporal, lo ha visto como un viajero espacial que extravió su destino original y cayó en un planeta extemporáneo: “la esfera del humo y la estridencia”. Apenas es la segunda vez que puede mirarlo adentrarse en la montaña y ya se instaló lo paradójico. Mientras en la urbe se le figura que Kantoborgy es un ser extraño a la cotidianidad de sus habitantes aquí, en este páramo que linda con el vacío porque para un normal ciudadano no se produce nada positivo entre las nubes -donde sólo se cosecha el temible y gélido silencio de las filas cuchillas de los Andes-, éste se muestra tal como es: un animal terrestre superior. Y esa fuerza que despliega aquél, hace que el espíritu de la montaña lo reduzca a una calidad de fantoche al ejecutivo de Ecuainforme S.A.; igual apoca a ese ser adorable que es Rabibuchi. Tan desprendido, Rabibuchi, repartiendo su paz a los fieles que le retribuyen materialmente por su rango de fetiche de salón. </p>
	<p>Juan Arias Bermeo<br />
<a href="http://lovochancho.com">Fuente</a></p>
	<div style="text-align: right"><a href="http://www.blogalaxia.com/tags/JUAN+ARIAS+BERMEO" rel="tag" TARGET="_tags"><b>JUAN ARIAS BERMEO</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/BOSQUE+ENCANTADO" rel="tag" TARGET="_tags"><b>BOSQUE ENCANTADO</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/CUENTOS" rel="tag" TARGET="_tags"><b>CUENTOS</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Andes" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Andes</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Nevados" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Nevados</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Montañas" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Montañas</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/TIONIZA" rel="tag" TARGET="_tags"><b>TIONIZA</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/ILLINIZAS" rel="tag" TARGET="_tags"><b>ILLINIZAS</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Nieve" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Nieve</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Escalada" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Escalada</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/POLYLEPIS" rel="tag" TARGET="_tags"><b>POLYLEPIS</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/LESTER" rel="tag" TARGET="_tags"><b>LESTER</b></a> </SUB>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/LOVOCHANCHO" rel="tag" TARGET="_tags"><b>LOVOCHANCHO</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/AQUERONTE" rel="tag" TARGET="_tags"><b>AQUERONTE</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/KANTOBORGY" rel="tag" TARGET="_tags"><b>KANTOBORGY</b></a></SUB><br />
</DIV>
</p>
<br/><br/>tags: <a href="http://technorati.com/tag/MONTAÑAS" rel="tag">MONTAÑAS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/TIONIZA" rel="tag">TIONIZA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/NEVADOS" rel="tag">NEVADOS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ECUADOR" rel="tag">ECUADOR</a>, <a href="http://technorati.com/tag/AVENTURA" rel="tag">AVENTURA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/CUENTOS" rel="tag">CUENTOS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ILLINIZAS" rel="tag">ILLINIZAS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/TIONIZA" rel="tag">TIONIZA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/KANTOBORGY" rel="tag">KANTOBORGY</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LOVOCHANCHO" rel="tag">LOVOCHANCHO</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LESTER" rel="tag">LESTER</a>, ]]></description>
 <category>Juan Arias Bermeo</category>
<comments>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=895</comments>
 <pubDate>Mon, 29 Jun 2009 21:07:55 -0500</pubDate>
</item><item>
 <title>Rumiñahui.</title>
 <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=894</link>
<description><![CDATA[	<div style="text-align: center"><img src=http://www.bipedosdepredadores.com/leonardo_salvador_vivar_ayora/ruminahui/lsva_ruminahi_1.jpg alt=RUMIÑAHUI COTOPAXI  ecuador></div>
	<div style="text-align: center"><img src=http://www.bipedosdepredadores.com/leonardo_salvador_vivar_ayora/ruminahui/lsva_ruminahi_2.jpg alt=RUMIÑAHUI COTOPAXI  ecuador></div>
<BR><br />
<div style="text-align: center"><img src=http://www.bipedosdepredadores.com/leonardo_salvador_vivar_ayora/ruminahui/lsva_ruminahi_3.jpg alt=RUMIÑAHUI COTOPAXI  ecuador></div>
<BR><br />
<div style="text-align: center"><img src=http://www.bipedosdepredadores.com/leonardo_salvador_vivar_ayora/cotopaxi/lsva_ruminahi_4.jpg alt=RUMIÑAHUI COTOPAXI  ecuador></div>
<BR><br />
<div style="text-align: center"><img src=http://www.bipedosdepredadores.com/leonardo_salvador_vivar_ayora/ruminahui/lsva_ruminahi_5.jpg alt=RUMIÑAHUI COTOPAXI  ecuador></div>
<BR><br />
<div style="text-align: center"><img src=http://www.bipedosdepredadores.com/leonardo_salvador_vivar_ayora/ruminahui/lsva_ruminahi_6.jpg alt=RUMIÑAHUI COTOPAXI  ecuador></div>
<BR<br />
<div style="text-align: right">Leonardo Vivar Ayora</div>
<sup><br />
<div style="text-align: right"><a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Leonardo+Vivar" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Leonardo Vivar</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Volcan rel="tag" TARGET="_tags"><b>Volcab</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Andes" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Andes</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Glaciar" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Glaciar</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Grietas" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Grietas</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Seracs" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Seracs</b></a>, <a href="http://www.blogalaxia.com/tags/Ecuador" rel="tag" TARGET="_tags"><b>Ecuador</b></a><br />
</DIV><br />
Parque Nacional Cotopaxi, Laguna de Limpiopungo<br />
</sup>
</p>
<br/><br/>tags: <a href="http://technorati.com/tag/MONTAÑAS" rel="tag">MONTAÑAS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/NEVADOS" rel="tag">NEVADOS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/VOLCANES" rel="tag">VOLCANES</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ECUADOR" rel="tag">ECUADOR</a>, <a href="http://technorati.com/tag/COTOPAXI" rel="tag">COTOPAXI</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LATACUNGA" rel="tag">LATACUNGA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/RUMIÑAHUI" rel="tag">RUMIÑAHUI</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LAGUNA" rel="tag">LAGUNA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LIMPIOPUNGO" rel="tag">LIMPIOPUNGO</a>]]></description>
 <category>Fotos</category>
<comments>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=894</comments>
 <pubDate>Mon, 29 Jun 2009 09:09:07 -0500</pubDate>
</item><item>
 <title>Las Puertas del Infierno.</title>
 <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=892</link>
<description><![CDATA[	<p> Ha de ser una tarde magnífica allí en la tierra. Seguro habrá paredes pintadas a manotazos de cal iluminadas de un reflejo púrpura. Tal vez se abra la ventana de un balcón que hacía tiempo no se abría y el ruido de los herrajes secos no llegue siquiera a importunar a los empleados de la morgue o a los piadosos sepultureros.<br />
      Descendí. Si algo no defraudó mis convicciones fue que el infierno estaba abajo. Si algo no desmintió mis temores disfrazados de certezas que no me inquietaban, fue que hacia allí iba.
</p>
	<p>      Encendí un cigarrillo en ese camino sin tiempo y reconocí esto último porque todas las pitadas eran siempre una primera. El infierno es el olvido, pensé dándole motor a una lógica que creí irrebatible en algún pasaje de mi adolescencia. Descendí hasta que ya no descendí más, o al menos dejé de percibir el descenso.<br />
      Si mucho me había costado imaginar las puertas del cielo, cuestión a la que dedique quizás muy pocos pensamientos, más habíame costado imaginar las del infierno. Las puertas infernales sí merecieron noches de desvelo, sin embargo, si eran esas, poco se asemejaban a la huella febril de mí nunca vívido recuerdo.<br />
      No había remolinos de fuego abrasador, tampoco aldabas de hierro corroído colgando como últimas palabras de rostros indescriptibles. No deambulaban seres desmesurados en formaciones ni gestos. No había crudos alaridos desgarradores y taladrantes. Mi garganta no sentía la presencia de vapores cáusticos, ni danzaban ante mi impotencia diáfanas hembras bífidas de exuberante naturaleza.<br />
      Podría bien haber pensado que aquel lugar era una artimaña del decano de los reinos infernales; un requilorio infame de la burocracia de las cortes de Belzebú. Sin embargo no traté de reconocer el lugar por todo lo que no era; reconocí en esa llanura sin clima, sin tiempo, sin referencia, al infierno.<br />
      Y dónde estaba Dante, todos los profetas, Goethe, los pintores renacentistas, Rimbaud y los niños que se juntaban en la esquina del empedrado y la farmacia a decir que habían visto al diablo entrar al cabaret. Al menos pretendí la presencia de Aqueronte, algún perro negro, una ráfaga de calor sofocante, que mi nariz se conmoviera por el olor a azufre. Renuncié a que ojos encendidos de muerte confirmen mi sentencia, pero pretendí al menos una mínima consternación, un filo frío de humedad partiendo mi espalda al medio.<br />
      Nada de eso paso. Pensé en el rostro de quien llegando al paraíso hubiérase sentido unido a mí por el mismo sentimiento. Si el infierno no era infierno (al menos como occidente creía debía serlo), se regodeaba en mi desazón la humana piedad de que el paraíso no fuera paraíso. Quizás mi espera, y la espera de ese otro, sólo error extremo. Qué peor paga podría esperarse del pecado; la ignorancia absoluta, el siquiera reconocimiento de la fe, inesperada aunque latente, de un instante de insignificante arrepentimiento que constara en reconocer los momentos en que uno pudo quizás elegir.<br />
      Corrió una brisa de ninguna parte hacia la nada y seguí fumando mi cigarrillo cuya toda pitada era siempre la inicial. Pensé en algo y lo olvidé; entonces volví a pensarlo para volver a olvidarlo. Así cada breve pensamiento tenía el gusto del primero; nunca se enlazaban, era el mismo siempre efímero y circular. Nacía y moría, y seguido resurgía de la nada sin la memoria de haber existido.<br />
      Me encontré allí sin nombre y sin cuerpo, sin pasado ni futuro, sin relación alguna con lo que en la tierra llaman tiempo. Como un turista en medio de la soledad más absoluta, esperando sentir que el lugar se definiera de una vez, a lo largo de una espera que tenía demasiado en común con lo efímero para ser eterno y demasiado con lo eterno para percibir lo pasajero.<br />
      Un día me fue simple comprender lo terrestre puertas adentro del cementerio; nunca hubiera imaginado que fuera justo eso lo que hiciera tan complejo reconocerme en aquel sitio puertas afuera de lo terrestre.</p>
	<p>José M. Pascual</p>
<br/><br/>tags: <a href="http://technorati.com/tag/INFIERNO" rel="tag">INFIERNO</a>, <a href="http://technorati.com/tag/CANCERBERO" rel="tag">CANCERBERO</a>]]></description>
 <category>General</category>
<comments>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=892</comments>
 <pubDate>Fri, 26 Jun 2009 06:30:00 -0500</pubDate>
</item><item>
 <title>BOSQUE ENCANTADO (I)</title>
 <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=893</link>
<description><![CDATA[	<p>Lovochancho escucha los ladridos de alerta de Pincho, éstos vienen de arriba de la zona que enseña los letreros invitando a los visitantes a disfrutar de los dispersos bosques de <i>polylepis</i>, asentados sobre las estribaciones medias de los montes Illinizas. Avanza por el jardín de musgos y líquenes acariciados por el rocío, los gorriones andinos le cantan al frío amanecer; alzando a ver se encuentra con el sobresaliente cuadro de nubes estriadas navegando en el fondo azur que contiene a las dos pirámides estratovolcánicas. “¡Oh alimento estático del andinista!”, aulló.
</p>
	<p>La consigna inmediata es subir hasta que el camino hacia las dos pirámides se bifurque y tenga que escoger entre la arista panza de burro que lo depositará en la ensillada que divide la cumbre sur de la norte, o la vía sesgada por el rojizo arenal para atacar a la cima norte, la Tioniza, que hoy viene pintando canas en su cresta rocosa por una nevada reciente, siendo que del diario asoma con su rostro gris lavado. Ésa es la sola incertidumbre que carga donde la escarcha ya se diluye por los túneles que han construido los topos, medrando a la sombra del caprichoso ramaje de los arboles de papel. Lovochancho puede ir a la ensillada -que vendría a ser el menor esfuerzo porque no trajo a propósito su equipo de escalar sobre hielo y por ende está imposibilitado para cualquier exploración en las rampas heladas del Illiniza sur-, o llegar hasta donde le plazca en la vía norte a las breñas de la Tioniza.</p>
	<p>Pincho detectó ganado vacuno descarriado que ha invadido el bosque de <i>pantza</i>, y ha solicitando a su amo le extienda el comando para arrear a los rumiantes cuesta abajo, sólo por el placer de juntarles y hacerlos que se devuelvan a su lugar en los pastizales de las haciendas contiguas. Kantoborgy se adelantó en la ascensión apenas se apeó de la <i>jamelga</i>, lo hizo después de estirarle un mimo de entendimiento a Lester González, gesto que venía a reforzar el prudente consejo que ya le dio de palabra, ese de seguirás nomás tu propio rumbo, brindándote el paseo que más se acople a tus zancadas de negociante de artefactos electrónicos y servicios virtuales. Lester, haciendo gala de su humor campechano, le había dicho que es miembro de una regia asociación; AME (por sus siglas en español): <i>Atareado mamífero en trance de enriquecerse ya</i>.</p>
	<p>Contra pronóstico, el principal de Ecuainforme S.A., personalmente, le pidió a Kantoborgy que lo saque otra vez a la montaña, a miércoles seguido de la travesía que hizo del arenal cimero del Guagua Pichincha al pueblito de Lloa. Lester manejó un discurso que al montañero le agradó bastante más que el aguardiente de arroz y el <i>sushi </i>que éste lo invitó a cenar.</p>
	<p>Gracias mi hermano… mi hermano, fue gratificante la barajada que me pegaste en la línea de los dos Pichinchas. Anduve como no lo hacía sino en las romerías de la virgen del Cisne, el miércoles pasado resultó relajante y agotador a la vez, fue un día atípico: tan alejado de las cesiones para ser feliz un cuarto de hora al día el resto de mis días. He venido siendo un hombre que divide hábilmente su tiempo-oro y, además, saca su tajada de paz de yogui occidental mediante el maestro Rabibuchi y sus enseñanzas que departe en el Salón Amarillo, incluido copioso almuerzo de vegetales mágicos. Sólo con imaginar a un ser indómito como el Aqueronte clavándole su mirada de dragón al iluminado, de salón en salón, Rabibuchi, diciéndole a éste ¿<i>qué me ves con esos ojos de demonio</i>?, y me cuajaba de risa bajando al encuentro de la heroica aldea de Lloa. Caminé por sensaciones de otra época, veía el paisaje nuevo pero mi mente se empeñaba en receptar impresiones de la excursiones que de chiquillo hice por las cercanías de La Era…, en fin, esto último, podríamos dejarlo pendiente como tema para nuestra próxima cena de atlantes. Entonces, descendiendo a Lloa, me decía: este sabio expendedor de dicha oriental, por sus rasgos físicos, podría ser oriundo de San Pedro de la Bendita o de Las aguas hediondas pero, gracias a sus seguidores cosmopolitas, es Rabibuchi “el tibetano”, es el ciudadano que se ha elevado ante nuestros ojos por ofrecernos sedantes para aplacar el dolor de vivir. Rabibuchi te ayuda a alejarte de sentimentalismos pendejos e ir en pos de la felicidad perdida en la matriz que encontramos dentro retrepados en una butaca o sentados en posición de flor de loto sobre la alfombra de una sala de conferencias del hotel Sancho, cinco estrellas. ¿Qué opinas, mi hermano… mi hermano; acaso estoy hablando pendejadas? Ya me lo quisiera al maestro Rabibuchi para que sea el vendedor estrella de Ecuainforme S.A.; hay que reconocerlo, te ofrece lo que uno supone que andaba buscando hace rato, este sujeto apenas requiere un cuarto de hora para cerrar una venta. </p>
	<p>Juan Arias B<br />
Lovochancho com
</p>
<br/><br/>tags: <a href="http://technorati.com/tag/POLYLEPIS" rel="tag">POLYLEPIS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LOVOCHANCHO" rel="tag">LOVOCHANCHO</a>, <a href="http://technorati.com/tag/AQUERONTE" rel="tag">AQUERONTE</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LESTER" rel="tag">LESTER</a>, <a href="http://technorati.com/tag/KANTOBORGY" rel="tag">KANTOBORGY</a>, <a href="http://technorati.com/tag/TIONIZA" rel="tag">TIONIZA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ILLINIZAS" rel="tag">ILLINIZAS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/PARAMO" rel="tag">PARAMO</a>, <a href="http://technorati.com/tag/BOSQUES" rel="tag">BOSQUES</a>, <a href="http://technorati.com/tag/MONTAÑAS" rel="tag">MONTAÑAS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ANDES" rel="tag">ANDES</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ECUADOR" rel="tag">ECUADOR</a>, <a href="http://technorati.com/tag/PANTZA" rel="tag">PANTZA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/PINCHO" rel="tag">PINCHO</a>, <a href="http://technorati.com/tag/RABIBUCHI" rel="tag">RABIBUCHI</a>, <a href="http://technorati.com/tag/LIQUEN" rel="tag">LIQUEN</a>, <a href="http://technorati.com/tag/PARAMO" rel="tag">PARAMO</a>, ]]></description>
 <category>Juan Arias Bermeo</category>
<comments>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=893</comments>
 <pubDate>Thu, 25 Jun 2009 12:00:00 -0500</pubDate>
</item><item>
 <title>Cuando tenga tiempo me suicido.</title>
 <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=891</link>
<description><![CDATA[	<p>Encontré al señor Dumbar en el puente que cruza el río que divide la ciudad del afuera. Hacia casi diez años que no lo veía; desde aquella noche en que dijo firmemente que su idea era suicidarse. Recuerdo que aquella vez había varias personas, pero que fue a mí al único que le llamó la atención aquella declaración.
</p>
	<p> El resto de los que estaban en la reunión conocían a Dumbar un poco mejor que yo, y por lo que dijeron, luego de que el se retirara, el hombre solía expresar muy seguido su afinidad para con esa determinación, y que por eso ya nadie le prestaba mayor atención. Además, según me comentaron, nunca le daba tono de tragedia a su declaración.<br />
-Dumbar ¿Se acuerda de mí?<br />
El hombre delgado, de mirada melancólica y transparente, se quedó callado y recorrió mi figura con la vista.<br />
- Nos conocimos en una cena en la casa de Octavio Fresán, la noche que...<br />
- Ah, sí. ¿Cómo anda esa gente?<br />
- No sé señor. Hace tiempo que no los veo.<br />
- Eso fue hace como diez años- dijo Dumbar, y volvió a clavar su mirada en el río oscuro.<br />
- Sí. Más o menos diez años.<br />
- Qué cosa - exclamó - y cómo se acuerda usted de mí después de tanto tiempo.<br />
- Bueno, aquella noche usted había hablado de suicidio y a mí me llamó la atención que...<br />
Dumbar interrumpió el diálogo con una risa apenas sonora - Claro, usted creerá que yo me despido así en las reuniones para que los presentes no me olviden.<br />
Yo sonreí - No, pero de ser así le ha dado resultado. Yo recuerdo el momento en que usted se puso de pie y con toda la seriedad del caso dijo que se retiraba porque se iba a matar.<br />
- Sí. Y ahora estará pensando: este viejo es un cretino mentiroso.<br />
- No. Por supuesto que no. Usted tendría sus razones. Me alegra ver que ha cambiado de parecer.<br />
Dumbar volvió a mirarme y respondió algo turbado -¿Quién le dijo eso?- Luego giro el cuerpo para quedar de espaldas al río y frente a mí.<br />
- Bueno, han pasado diez años.<br />
- Usted se cree que es tan fácil. Que uno dice voy a terminar con esto y termina así como así. Yo nací con ese sentimiento, de pequeño fui a parar al hospital tres veces por saltar desde la cuna al piso. Mi madre, muy religiosa, trato en vano de inculcarme la convicción de que ese tipo de determinación está en manos de Dios. Con el paso del tiempo la vida se fue complicando y, como le decía, las cosas no son tan simples.<br />
- Entiendo.<br />
- Mis padres necesitaban que yo trabaje y así lo hice. Cuando ellos murieron en el accidente del Bahía Dolores, yo pude elegir. Trabé todas las puertas y abrí la llave de gas. Vacíe un frasco de pastillas en mi estómago y acabe con la botella de un whisky que estaba listo para ser abierto sólo para aquella ceremonia.<br />
Dumbar notaba que yo seguía atentamente su relato a medida que el sol se ocultaba en su espalda y desaparecía en el río.<br />
- Algo salió mal. Se escucho un estallido; debió ser mi maldita costumbre de fumar antes de irme a dormir. Estuve inconsciente por más de seis meses. Cuando abrí los ojos la vi a ella, casi una aparición bíblica. Una mujer morena, con sonrisa placida y unas manos suaves; muy suaves, como su modo de hablar.<br />
Dumbar se quedó en silencio un instante, encendió un cigarrillo y continuó el relato.<br />
- Era una enfermera, y dicen que me cuidó como nadie lo hubiera hecho durante tanto tiempo. Lo cierto es que me casé con ella y que con ella tuve un hijo. Conseguí un nuevo trabajo y vivimos más de cinco años en una pequeña casa que ella hacía parecer grandiosa. Un día se cansó de cuidarme y se fue lejos llevándose al hijo.<br />
Yo no me atreví a comentar todo aquello más que con una mueca o el arqueo de mis cejas.<br />
- Cuando estuve listo nuevamente, fui elegido representante de mis compañeros en el gremio. No pude dejarlos solos. Buscaba que me echen exigiendo lo imposible y eso fue peor. La patronal me decía a todo que sí y los muchachos se creían que yo era un héroe en vez de un simple suicida buscando que lo retiren del juego. Al final me pudieron desplazar, pero ya habían pasado cinco años más. De aquel tiempo fue la reunión en donde nos conocimos.<br />
Sonreí como lo haría un espectador viéndose entrar en la película.<br />
- Aquella noche llegué a mi casa y decidí hacer una nota. Un escrito ¿Entiende? Un suicidio sin dejar una nota no sirve. Bueno, no importa, la cuestión es que advertí que no había nadie en mi vida como para que leyera esas líneas. Así que escribí y se la lleve a un amigo que hacía mucho no veía. Él la leyó y me pidió que le diera unos días. Yo no estaba tan apurado, así que escuche el pedido.<br />
Dumbar consumió el resto de tabaco que le quedaba y la brasa cayó al agua para apagarse en la oscuridad de la noche.<br />
- Tres días después, este amigo, llego a mi casa para comentarme que mi especie de testamento inmaterial había sido leído por un editor que estaba muy interesado en que yo amplíe mis notas para ser compiladas en un libro.<br />
Dumbar me miró con desgano y dio un repentino giro para quedar nuevamente de cara al río que ya no se distinguía del resto del paisaje nocturno.<br />
- Y aquí estoy.<br />
- ¿Hoy es el día?- le pregunté con cierto temor.<br />
- ¿Hoy? Hoy no, imposible. Mañana tengo una reunión en una librería... El contrato... No sé, quizás después de terminar mi último libro...<br />
- Bueno, me alegra. Digo, usted está bien ¿no?<br />
- Estoy resignado. Sabe qué, ya estoy viejo. Quizás todos seamos suicidas resignados a que nos sorprenda la muerte.<br />
Dumbar me dio la mano y se retiró con paso tranquilo bordeando el fluido constante de las luces que cruzaban el puente.<br />
Quizás todo suicida justifique su acción en el miedo que causa la posibilidad de que la muerte lo sorprenda a uno. Puede que sea la única elección de vida que les quede a quienes en la vida no pudieron elegir nunca. Tal vez todo radique en la falsa fantasía de que la vida viaja por la ruta de las grandes decisiones y no por el camino angosto y polvoriento de las pequeñas elecciones.<br />
Por unos minutos, así me quedé: mirando el río que ya no se veía, en el lugar preciso donde el señor Dumbar, hacía un instante, había estado, quizás, pensando cosas parecidas.</p>
	<p><a href="http://www.canaltrans.com/">José M. Pascual</a></p>
<br/><br/>tags: <a href="http://technorati.com/tag/SUICIDIO" rel="tag">SUICIDIO</a>, <a href="http://technorati.com/tag/TIEMPO" rel="tag">TIEMPO</a>, <a href="http://technorati.com/tag/MUERTE" rel="tag">MUERTE</a>]]></description>
 <category>General</category>
<comments>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=891</comments>
 <pubDate>Thu, 25 Jun 2009 06:30:00 -0500</pubDate>
</item><item>
 <title>De mostruos y más</title>
 <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=890</link>
<description><![CDATA[	<p>En la actualidad, los minotauros, los dragones o los cíclopes ya no asustan a nadie. O bien son considerados criaturas creadas por las fiebres del pensamiento irracional, mitológico, o simples malas interpretaciones para las que la ciencia contemporánea ha hallado explicaciones satisfactorias y comprensibles al intelecto.<br />
La idea de lo monstruoso cambia con cada época.
</p>
	<p>Eso puede significar que en la actualidad el Diablo ya no asusta a ningún muchacho, pero que el mito del chupacabras corra con rapidez en la sociedad, del mismo modo que fotos de una cucaracha gigante o de un pez con una cara casi humana se distribuyan por Internet. La misma industria de Hollywood ha encontrado en el horror una gran veta para enriquecerse.<br />
Pero en el México virreinal, los horrores eran tangibles y el Diablo era una realidad a la que había que erradicar, pues había encarnado en la forma de temibles dioses y sacrificios humanos entre los indígenas mesoamericanos. A este tema se abocó el doctor Eduardo Flores Clair en la conferencia El imaginario y los monstruos en la Nueva España que dictó el jueves 14 de junio en el Museo Casa de Carranza.<br />
Durante la Edad Media, prosiguió en su relato el investigador de la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los horrores eran ubicados por la mayoría de los escritos como venidos de Asia y África, hasta antes de que Europa supiera de la existencia del continente americano, donde pronto comenzaron a localizar a los monstruos, pues el pensamiento de Occidente ataca y persigue toda concepción ajena al cristianismo, organiza al resto del mundo, le dicta leyes, sin entender a las culturas externas. Actitud, por cierto, que prácticamente propició que se barriera con las culturas americanas.<br />
Ya Colón en sus viajes escribe de las sirenas que halló en sus navegaciones rumbo a las Indias Occidentales. Desde entonces la historia de las monstruosidades en América es larga y prolífica: cientos de exploradores buscaron infructuosamente a las amazonas, las guerreras a caballo que se cercenaban un seno para poder tirar con el arco. Sí, en cambio, encontraron indígenas en la Patagonia de entre 2.20 y 2.30 metros de altura, lo mismo que pigmeos de cerca de un metro.<br />
Indudablemente, señala el historiador miembro del Sistema Nacional de Investigadores, lo que más horror causó a los occidentales europeos, fueron las prácticas de sacrificios humanos. Al presenciarlas, todo se transformó y América fue vista, desde entonces, como el imperio del Diablo que había que exterminar mediante la religión.<br />
Es por ello que la mayor cantidad de imágenes históricas sobre lo monstruoso, tras la conquista, se concentró en relacionar a los indígenas y a sus deidades con lo diabólico y lo bestial. En una iglesia de Tecamachalco y en la Casa del Deán, en Puebla, es posible mirar todavía a animales con cuerpo de mono, largos colmillos y caras de indígenas. En otro templo, ahora en Ixmiquilpan, Guerrero, se hallan pinturas con dragones de varias cabezas, dichas bestias míticas no habían sido imaginadas antes de la llegada de los españoles.<br />
La cultura hispana en América trajo sus miedos y su religión. Además de la mentalidad de que fuera del cristianismo no existe nada y si existe, hay que exterminarlo. Esta religión no estuvo exenta de monstruosidades, como lo prueban ciertas imágenes novohispanas que representan a la divina trinidad con un rostro triple de Cristo de cuatro ojos y tres bocas, que fue prohibido por la Iglesia.<br />
Gran parte de las imágenes y descripciones sobre lo monstruoso fuera del ámbito religioso, se encuentran en La Gazeta de México, publicada entre 1784 y 1821. Lo que más abundan son siameses, que en la época causaban admiración y significaban un reto para los médicos.<br />
También aparecían otros prodigios como el hombre con nariz de moco de guajolote, el medio hombre de Veracruz –que recibió del rey de España una pensión de 50 pesos anuales–, una vaca sin pelo, un venado monstruoso de cabeza descomunal, el animal de Jerusalén –parecido a la arpía peruana– e incluso el primer elefante traído a estas tierras.<br />
López Clair finalizó su charla explicando que los animales americanos también causaron extrañeza en Europa, como el ajolote que fue identificado como monstruo, cuando en realidad es una salamandra hermafrodita. Lo mismo que el gallo andino o guajolote, que en el siglo XVI fue representado en verdad como una criatura deforme por un naturalista italiano que nunca había pisado América ni visto uno. O las llamas peruanas a las que se les tomaba por cruces de camello con vaca.<br />
Morelia, Michoacán<br />
<a href="http://mimorelia.com/">Fuente</a></p>
	<p>
tags: monstruos, dragones, mitos
</p>
<br/><br/>tags: <a href="http://technorati.com/tag/MONSTRUOS" rel="tag">MONSTRUOS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/DRAGONES" rel="tag">DRAGONES</a>, <a href="http://technorati.com/tag/MITOS" rel="tag">MITOS</a>]]></description>
 <category>General</category>
<comments>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=890</comments>
 <pubDate>Wed, 24 Jun 2009 06:30:00 -0500</pubDate>
</item><item>
 <title>Organización decimal.</title>
 <link>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=888</link>
<description><![CDATA[	<p>La base 10 no presenta ninguna ventaja especial para organizar jerárquicamente los números. Imaginad, por ejemplo, la base 13. El 13 es un número primo, divisible solo por 1 y por sí mismo. Esto le otorgaría cierta superioridad sobre el número 10, pues la mayoría de fracciones serían irreductibles en un sistema semejante. Con la base 10, por ejemplo, se puede expresar el número 36/100 también como 18/50 o 9/25. Pero con una base prima como 13, estas representaciones múltiples no se darían.
</p>
	<p>Sin embargo, si finalmente los humanos se decantaron por la base 10 fue porque diez dedos destacaban ante los ojos de cualquiera y eran fáciles de usar. En algunas lenguas malayo-polinesias, la palabra “mano”, “lima”, es en realidad la misma que para la palabra “cinco”.</p>
	<p>Pero no todas las civilizaciones conocidas han escogido 10 como base. </p>
	<p>Aparte de la base 10, la más común en el mundo es la base 20, conocida como base vigesimal. Fue tremendamente popular en muchos territorios de Europa Occidental. También se basaron en los dedos para escoger esta base, pero no sólo en los dedos de las manos sino en los dedos de manos y de pies, conjuntamente. Por ejemplo, para los inuit, el número “veinte” se expresa con una frase que significa “un hombre está completo”.</p>
	<p>Algunas lenguas modernas también conservan vestigios de este uso de base 20. En francés, el número 80 es “Quatre-vingts” (cuatro veintes). En irlandés, 40 es “daichead”, que deriva de “da fiche” (dos veces veinte). En danés, los números 60 y 80 (“tresindstyve” y “firsindstyve”, respectivamente, “tres” y “firs” abreviados) son literalmente “tres veintes y “cuatro veintes”.</p>
	<p>Una de las bases más extrañas de la Antigüedad es la base 60 o sistema sexagesimal. Lo empleaban los sumerios en Mesopotamia, aunque sus orígenes se remontan al cuarto milenio a.C. Su legado lo podemos observar hoy en día en cómo todos nosotros representamos el tiempo en horas, minutos y segundos, o en los grados del círculo (y la subdivisión de los grados en minutos y segundos). </p>
	<p>La razón de que los sumerios escogieran una base tan grande no está clara. Algunas especulaciones apuntan a las especiales propiedades matemáticas que posee el número 60: es el primer número divisible por 1, 2, 3, 4, 5, 6. Otras hipótesis pretenden relacionar el 60 con conceptos como el número de meses en un año o los días en un año (redondeado hasta 360), combinados de alguna forma con el número 5 o 6.</p>
	<p>En el libro del año 2000, The Universal History of Numbers, del profesor de matemáticas y escritor Georges Ifrah, se argumentaba que el número 60 podría haber sido consecuencia de la mezcla de dos poblaciones inmigrantes. Una que usaba la base 5 y otra que usaba la base 12. La 5 tuvo su origen en el número de dedos de una mano. La base 12 (con muchos ejemplos actuales, como el sistema de pesos y medidas británico), pudo haber tenido sus orígenes en el número de articulaciones en los cuatro dedos (excluyendo el pulgar, que se usa para contar). </p>
	<p>Aunque la base más extravagante de todas, sin embargo, la hallamos en una obra de ficción. En Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, Alicia dice lo siguiente para asegurarse de que entiende todo lo extraño que sucede a su alrededor: </p>
	<p>Intentaré, si sé, todas las cosas que solía saber. Veamos: cuatro por cinco son doce, y cuatro por seis son 13, y cuatro por siete son, ¡cielos!, jamás llegaré a veinte si sigo así.</p>
	<p>En sus anotaciones al libro de Carroll, Alicia Anotada, del matemático Martin Gardner, ofrece una buena explicación para la extraña tabla de multiplicar de Alicia. Nos propone que Alicia simplemente usa bases diferentes a 10. Por ejemplo, si usamos la base 18, entonces, 4 × 5 = 20 es evidente que será 12 porque 20 es 1 unidad de 18, y 2 unidades de 1. </p>
	<p>La hipótesis podría ser ciertamente muy endeble, si no fuera porque Lewis Carroll era un seudónimo de Charles Dodgson, profesor de matemáticas en Oxford.</p>
	<p><a href="http://genciencia.com">Fuente</a>
</p>
<br/><br/>tags: <a href="http://technorati.com/tag/SISTEMAS" rel="tag">SISTEMAS</a>, <a href="http://technorati.com/tag/NUMERACION" rel="tag">NUMERACION</a>, <a href="http://technorati.com/tag/DECIMAL" rel="tag">DECIMAL</a>, <a href="http://technorati.com/tag/BINARIA" rel="tag">BINARIA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/VIGECIMAL" rel="tag">VIGECIMAL</a>]]></description>
 <category>General</category>
<comments>http://kantoborgy.com/kantoborgyblog/index.php?itemid=888</comments>
 <pubDate>Tue, 23 Jun 2009 12:00:00 -0500</pubDate>
</item>
  </channel>
</rss>